- Bon Scott (AC/DC). 19 de febrero de 1980. Intoxicación etílica aguda
- Janis Joplin. 4 de octubre de 1970. Sobredosis de heronía.
- John Lennon. 8 de diciembre de 1980. Asesinado por Mark David Chapman
- Duane Allman (The Allman Brothers Band). 20 de octubre de 1971. Accidente de tráfico con una Harley.
- Jimi Hendrix. 18 de septiembre de 1970. Muerte no aclarada. Asfixia por su propio vómito.
- Marc Bolan. (T.Rex) 16 de septiembre de 1977. Accidente de tráfico. Posible exceso de velocidad (él no conducía)
- John Bonham (Led Zeppelin). 25 de septiembre de 1980. Muerte accidental por asfixia provocada por su propio vómito.
- Brian Jones (The Rolling Stones). 3 de julio de 1969. Muerte no aclarada. Probablemente suicidio.
- Keith Moon (The Who). 7 de septiembre de 1978. Sobredosis de Clorometiazol.
Me preocupa en cierto modo que, tras las oleadas de muertes relacionadas con drogas en las que el mundo de la música se vio envuelta en los 70 y principios de los 80, se esté olvidando este asunto y se promocione a la ligera a grupos o cantantes que hacen apología del consumo de drogas. No me voy a meter en absoluto con los vicios y costumbres de cada uno, pero sí con las casas discográficas y con las cadenas de televisión que utilizan a modo de publicidad gratuita los devaneos de esta gente con la heroína, cocaína, crack y demás drogas, dotando a éstas últimas de un aire "cool" que lamentablemente y por mucho que haya gente a la que le duela, no tienen.
En mi opinión, un artista como Pete Doherty se mantiene en boca de muchos sólo por sus escarceos con las drogas y no por su (escasa) calidad musical, mientras que otros como Amy Winehouse no necesitan de esa publicidad extra para demostrar lo grande que es.
