Mientras tanto, a casi 3000 km, su cuerpo estaba siendo incinerado.
Ayer me dieron la noticia.
Una vez, hace muchos años estuve en tu casa, y aunque no estabas tu hijo me dejó llevarme un disco de tu colección. Antes de ayer , más de 10 años más tarde, tu disco daba vueltas en mi plato como homenaje involuntario e inconsciente.

Quiero correr,
Quiero esconderme,
Quiero derribar los muros
Que me mantienen dentro
Quiero extender la mano
Y tocar la llama
Donde las calles no tienen nombre
Quiero sentir la luz del sol en mi cara
Observar como la nube de polvo desaparece
Sin dejar rastro
Quiero refugiarme de la lluvia tóxica
Donde las calles no tienen nombre

