Hace mucho tiempo, cuando era joven, llegué a una ciudad legendaria. Una ciudad que lucía cicatrices con dignidad. Una ciudad receptiva y nada presuntuosa. Los bajos precios de la vivienda hicieron que muchos se mudaran a sus casas y se pusieran a hacer lo que les venía en gana, sin preocuparse en exceso por pagar un alquiler. De todas esas iniciativas, seguramente el 99% fueron mierdas pinchadas en palo, pero el 1% restante sí que merecía la pena. Se abrieron galerías, se formaron grupos, se hacían fiestas... todo envuelto en un buen-rollo casi místico. Cuando llegué, la mayor parte estaba desapareciendo, y aún así era una ciudad mucho más viva que cualquiera de las demás capitales europeas.
Una de las cosas más impactantes eran sin duda las fiestas en locales digamos poco ortodoxos. Un día paseando por la calle vimos un agujero en la acera y como un tipo se metía dentro. Nosotros le seguimos. La entrada resultó ser una carbonera y dentro, en los sótanos del edificio, había una especie de bar lleno de punkis. Además había bares "clandestinos" para casi todos los días de la semana. El Montag (lunes) estaba junto al río, en un ático de un edificio de oficinas. Las puestas de sol en verano eran impresionantes. El Dienstag (martes) no lo llegamos a conocer, pero sabemos de buena fe que existió. El Mittwoch (miércoles) estaba también en el sótano de un edificio y había que entrar por el patio trasero, pegado a las vías del tren. El Donnerstag (jueves) estaba también en los sótanos de un edificio en un patio trasero. Para llegar al Freitag (viernes) tenías que seguir un reguero de velas por detrás de unos andamios y llamar a una puerta que estaba al fondo. Para los sábados y domingos había ya suficientes alternativas como para ponerse a buscar velitas por la calle. Además nos llegaban regularmente invitaciones a fiestas esporádicas como la siguiente:
Dienstag 28.11. ab 22 Uhr
… FEIERN IM KAISERLICHEN GEWÖLBE
Wir feiern in alten Katakomben entlang des Spreekanals, etwa 100 meter lang und geschwungen, verwittert und mit Geschichte geprägt. Eingang nur (!) von der Schleusenbrücke, weil der Schlossplatz durch den Weihnachtsmarkt belegt ist. Diese Brücke führt die Werderstrasse über dem Spreekanal, daneben steht eine große Eiche. (zwischen Außenministerium und ehem. Staatsratsgebäude). Schleicht euch über Leitern und Kaimauern im Untergrund. Dem Eingang gleicht ein Kanalisationsdeckel, dann geht es 5 Meter in die tiefe. Hier wird ihr beschert mit:
___dj tomas fernandez (l(i)ebe zur musik)
___dj alex schuster (edelmut / watergate)
___ausstellung und klanginstallation
___installation schuhfries von Gunter Haring (Wien)
Kostenbeitrag 2 Euro, es ist warm und weihnachtlich in den Katakomben.
www.schlossfreiheit.blog.de
bis dienstag !
Que viene a decir algo así como:
El 28 de noviembre a partir de las 22:00 fiesta en las bóvedas imperiales!!
Fiesta en las antiguas catacumbas al lado del canal de Spree, de 100 metros de longitud, con forma arqueda, erosionadas y llenas de historia. La entrada sólo delante del Puente de la Esclusa ya que la Plaza del Palacio está ocupada por el mercadillo de navidad. El puente te lleva desde la Werderstrasse atravesando el canal, cerca de donde se encuentra un gran roble (entre el Ministerio de Exteriores y el antiguo edificio del Consejo de Estado). Escurríos por la escalerilla a hacia el subsuelo. La entrada es una tapa de canalización y después son 5 metros hacia las profundidades. Ahí se os obsequiará con:
___dj tomas fernandez (l(i)ebe zur musik)
___dj alex schuster (edelmut / watergate)
___exposición e instalación sonora
___instalación schuhfries de Gunter Haring (Viena)
Coste: 2€. En las catacumbas se está calentito y hay ambiente navideño
Hasta el martes!!
Pero volvamos a los bares semanales.
El primero en cerrar fue el Montag. Ahora hay una ofician en aquel ático y siempre que paso y veo allí arriba a los curritos, reunidos, me acuerdo de las cervezas y los columpios que había antes. El día que cerraron el Freitag nosotros no estábamos, pero una amiga sí. Llegó la policía, loe echó de allí y al cabo de unos días, en el solar que había que atravesar para llegar al sitio en cuestión comenzaron a construir un edificio. Ahora ha caído otro. Pero no por especulación inmobiliaria ni por redadas policiales.
Para entrar en el Mittwoch se necesitaba una contraseña que te llegaba el mismo día por e-mail. Siempre pedían que no se armara mucho escándalo en la calle porque los vecinos podían quejarse. En aquel enorme local había conciertos, ruletas, echadoras de cartas, y sobre todo cervezas baratas y copas a 3,50€. Todo había funcionado muy bien durante años, hasta la semana pasada. El otro día nos llegó este e-mail:
Mittwochsklub Newsletter
hey hey leute,
ab mittwoch gibt es keine klub mehr.
dank einiger idioten die meinten sie müßten sich prügeln und mit flaschen um sich zu schlagen ...
bis dann mal wieder
euer klub
Que viene a decir algo así como.
Noticias del Mittwochsklub
hola hola gente.
a partir del miércoles no habrá más club.
Gracias a unos cuantos idiotas que creían que debían pegarse y atizarse con botellas.
Hasta la próxima
Vuestro club
Si os soy sincero, creo que volverá, después de un tiempo prudencial. Borrarán la lista de correo y empezarán de cero. Como en Matrix.
Se está Berlín amadridando?






